Santo Rosario, el Camino del Evangelio - Capitulo 1 : La oracion de Los Humildes

Publicación con Autoria de: Editor de sercatolico.com.co
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Este es el inicio de un viaje espiritual, de acompañamiento a nuestro señor Jesucristo a lo largo de toda su vida. No se trata solo de hacer el recorrido del viacrucis, el cual es mucho mas común para todos nosotros dentro de nuestras expresiones de Piedad y como oración de profunda conversión, liberación, sanación y encuentro con Jesucristo contemplando los pasos de su pasión, sino que acompañaremos toda su vida a lo largo del evangelio.

Parece una tarea gigantesca, porque pensar en realizar todo un recorrido a lo largo del Evangelio, para escudriñar los temas más profundos acerca de la vida de Jesús, sus enseñanzas y el mensaje de Amor que vino a dejar a la humanidad, podría copar miles de volúmenes que no alcanzarían para entender a plenitud todo el gran misterio que rodea la obra de Cristo y la historia de la Salvación, sin embargo, no requerimos tantísimos volúmenes, sino que podemos encontrar condensada toda la obra y vida de cristo, es decir, el Evangelio, condensado en los misterios que se contemplan en el santo rosario, con las misma humildad y sencillez que siempre lo ha caracterizado.

Retrocediendo un buen tiempo, a la historia del santo Rosario, podemos encontrar que en un principio, en las antiguas órdenes religiosas, más específicamente en los inicios de la Orden Cluniacense, se daba una gran importancia a la oración, pero debido a que los monjes que hacían parte de estas órdenes, correspondían tanto a personas letradas como no letradas (es decir muy probablemente analfabetas), se hacia una clara distinción de las labores a realizar según la formación de cada uno, donde aquellos que tenían mayores bases de formación y educación (es decir los considerado letrados), se dedicaban a la oración contemplativa y a la oración coral comunitaria, por medio de la cual, recitaban 150 salmos al día, mientras que los considerados iletrados, se dedicaban a las labores manuales como cocina, aseo, portería huerta u otros, garantizando así el completo equilibrio de actividades dentro de los monasterios, pero eso sí, no estaban exentos de la respectiva obligación con la actividad de oración, que equiparaban a la realizada por los letrados, mediante el rezo de 150 padre Nuestro al día.

Con el paso de los años, con la difusión del culto a María como madre nuestra, y de acuerdo a los cambios que se vinieron dando, algunos Padres nuestro, fueron reemplazados por el rezo de la salutación del ángel, es decir, lo que actualmente conocemos como la primera parte del Ave María, y posteriormente evoluciono al santo rosario que rezamos actualmente, donde se incluyeron los misterios a través de los cuales se daba relevancia especial a algunos de los acontecimientos más importantes de la vida de Jesús y de la doctrina cristiana.

Si los miramos detalladamente, el rezo del santo Rosario está muy íntimamente ligado a los iletrados de aquellos comienzos que previamente mencione, es decir aquellos humildes que no tuvieron la oportunidad de un proceso de formación y alfabetización, sino que en medio de las dificultades propias de su estatus económico que no les permitía una educación, que se reflejaba en su analfabetismo, humildemente oraban y rendían culto a Dios, mediante la repetición contemplativa, orante y de corazón de los 150 Padre Nuestro. Por ello veo apropiado considerar aún hoy en día el santo rosario como la oración de los humildes.

Considerarlo la oración de los humildes, es completamente apropiado, porque si bien en la actualidad una gran parte de la humanidad tiene acceso a educación y alfabetización, esta oración puede ser retransmitida de generación en generación , a través de la tradición familiar y por aprendizaje en la repetición, sin que esté limitada solo a aquellos que tengan ciertos dotes de formación y alfabetización, siendo completamente compatible también para aquellos más humildes, no solo humildes en términos de acceso educacional, sino humildes en la docilidad del corazón al deseo de acercarse a Dios, al menos a través de una oración que puedan realizar sin dificultad.

Calificar el Santo Rosario, como la oración de los humildes, y ser devotos del santo Rosario, ha de hacernos sentir privilegiados, predilectos y especialmente llamados por Cristo, pues él siempre ha mostrado su predilección por los humiles:

"En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: << Yo te bendigo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a pequeños. Si, Padre, pues tal ha sido tu voluntad>>"

Mateo 11, 25

Cuando cristo habla de pequeños, se refiere precisamente a aquellos humildes que no se distinguen por ser sabios e inteligentes, sino que, en su falta de conocimiento, pero ante todo en la humildad de su corazón dispuesto siempre al encuentro con Cristo, encuentran siempre abiertos los brazos misericordiosos del padre celestial, para ser recibidos en su seno y revelarle todos sus misterios.

Adicional a sentir esta predilección especial, debemos comprender y asimilar toda la gran riqueza del evangelio que se encuentra inmersa dentro del Santo Rosario, y toda esa riqueza es la que exploraremos a lo largo de los diferentes capítulos que iré publicando más adelante, con referencia al Santo Rosario.

Sin más rodeos, comencemos a explorar esta riqueza del evangelio contenida en el santo rosario. Comencemos con el padre nuestro.

El padre Nuestro, es la oración enseñada por Cristo, a todos nosotros, pero en su momento a aquellos necesitados de Dios, que deseaban saber cómo poder dirigirse a él, en la oración personal diaria, y Cristo, fundamentalmente nos enseña a dirigirnos a Dios, como Padre, dándonos así a entender, que Dios no es un ser lejano, sino un padre a quien debemos acudir en todo momento con confianza y quien en su amor de Padre, nos brinda lo mejor a cada uno de nosotros. El padre Nuestro, lo encontramos en los evangelios de Mateo 6, 9-13 y Lucas 11. 2-4 . El padre nuestro, cuando se reza el rosario contemplando uno de los grupos de 5 misterios segun el dia que se este rezando, se recita al menos 5 veces. Es decir, se recita al menos 5 veces una pequeña parte del Evangelio. es más, se recita al menos cinco veces la oración dada por Cristo mismo a sus discípulos.

Luego, encontramos en el Ave María, otra joya del Evangelio. El Ave María Esta dividida en 2 segmentos, donde el primero corresponde a dos pasajes del Evangelio, y el segundo es la oración de petición agregada posteriormente al ave María por parte de la santa Iglesia. Me voy a centrar en la primera parte, la correspondiente a los pasajes del evangelio donde se encuentra, mas específicamente el capítulo 1 de San Lucas:

"Y, entrando, le dijo: << Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo>> "

Lucas 1, 28

"y exclamo a gritos: <>"

Lucas 1, 42

y para la segunda parte tenemos también, un pasaje del mismo capitulo 1:

"<>"

Lucas 1,43

Los tres anteriores versículos del evangelio de San Lucas conforman gran parte de la oración del Ave María, básicamente lo siguiente:

"Dios te salve María, llena eres de gracia. El señor está contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús."

y

"Santa María, Madre de Dios, ........"

Al ver esto de manera detallada, deberíamos ser capaces de comprender que el santo rosario, por la repetición del Ave María, no es simplemente una oración repetitiva, como lo hacen ver los hermanos separados, sino que corresponde a un recitar continuo y profundo del evangelio, un recordar constante de los momentos previos y posteriores al milagro por excelencia obrado en el vientre de la Santísima Virgen María, la Encarnacion del hijo de Dios , posible gracias al "Si", dado por la santísima virgen María a la voluntad de Dios.

Estas dos oraciones, recitadas continuamente en el Santo Rosario, son un primer sumergir en la riqueza pura del evangelio, es una posibilidad de contemplar de manera clara y precisa, la venida de Cristo al mundo, y el canal de comunicación establecido por Cristo para con Dios, reconociéndolo como Padre, pero solo es posible si nos acercamos desde la humildad del corazón y nos dejamos guiar con el espíritu Santo, bien sea en la oración personal o comunitaria del santo rosario, pues para que el rosario pueda enriquecer nuestra alma y espiritualidad, requiere de la total entrega del corazón, en el recitar continuo de estas dos oraciones fundamentales, es decir , en el recitar continuo de estos versículos del evangelio.

Pero toda esta riqueza del rosario, esta repetición continua del evangelio pierde sentido, si no se pone de manifiesto la necesidad de la presencia del espíritu santo, en la contemplación de los misterios de la vida de Cristo. Es necesario siempre una previa preparación poniéndose en manos de Dios, pidiendo la asistencia del espíritu santo, para poder hacer el santo rosario sin interrupción, con corazón limpio, con amor, con gusto y sobre todo, libre de todo tipo de tentación.

En los siguientes capítulos, veremos cada uno de estos misterios y los analizaremos de la manera más detallada posible, de la mano del Espíritu Santio, para que podamos entender que como lo indico el papa San Juan Pablo II, en su carta apostólica "Rosarium Virginis Mariae", que si bien el rosario es una oración mariana por excelencia, esto no la opone a su carácter Cristológico, sino que más bien lo subraya y exalta.

Así que, si alguien te dice que el Santo Rosario es simplemente una repetición sin sentido, o que el Ave María es una oración inventada, ya tienes los argumentos iniciales para indicar que el Santo Rosario es una oración de Profundo sentido cristológico, que el Ave María, está contenida en el evangelio, y que el Santo Rosario, no es simplemente una repetición de frases inventadas sin sentido alguno o sin sustento.

El evangelio, lo recorreremos paso a paso, en los siguientes capítulos.

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